viernes, 22 de noviembre de 2013

He vuelto

Frente a mi ordenador, hoja en blanco, una de estas que tanto me gustan, donde dejo deslizar mis dedos sobre las teclas, sin pensar, no importa el lugar, porque sólo tengo ojos para lo que siento, mientras mis labios tararean en silencio lo que fluye por mis oídos, esa música que me remueve por dentro, da igual cuántas veces la haya escuchado, tengo la letra tatuada en el corazón y se ilumina mi cara de la misma forma todas y cada una de las veces que resuenan los primeros acordes.

Hoy tengo mucho en lo que pensar, mucho de un día, de anoche, mucho de la semana pasada, las que formaron meses, de ya 30 años de pensamientos, siempre tan profunda como una adolescente, con todo a flor de piel, tan intensa, a veces es agotador, aunque no hubiese sobrevivido a esta vida sin mí Mundo interior, habría perecido vacía por dentro, insensible por fuera.

Donde sólo hay un árbol yo veo un cuento de Hadas, dragones en el cielo donde sólo hay nubes, y una historia de amor eterno donde sólo hay un par de manos que caminan juntas.

A veces mi  miedo me deja sin fuerzas, y otras, soy tan fuerte que da miedo.

Me apasiona escribir, es tan fácil y tan complicado a la vez…

Déjame imaginarme lo que quiera y después poder escribirlo, compartirlo, déjame soñar profundamente dormida y después convertirlo en alguno de mis extraños cuentos, déjame presumir de mi locura y después intentar parecer cuerda, déjame probar tu veneno y después soñar contigo.

Cuando sale mi lado más oscuro, el profundo, el que me hace fruncir el ceño en una fea mueca, cuando mi pecho pesa y mi estómago se resiente, cuando me arden los ojos que aguantan las inminentes lágrimas, es exactamente igual de embriagador, que el efecto contrario, el dolor de mi mandíbula al batirse en una estruendosa carcajada, la presión en el pecho al que le falta el aire que vuelve a ti tras una enorme bocanada. Actos opuestos que despiertan mis sentidos y que a veces creo que dan igual mis pensamientos, mis sentimientos,  porque son imposibles de plasmar con sólo palabras ordenadas o escritas al azar, en esta hoja o en cualquier otra.

Hacía mucho tiempo que no escribía, quizás todo ese tiempo en el que yo no existía, porque todo pudo conmigo y me perdí, es verdad ocurre, hay veces en la vida que las personas realmente desaparecen y sólo quedan reflejos de quien no son. Cuando te intentas adaptar a un estilo de vida, y con esto me refiero a cualquier parte del entorno, que no es el tuyo, por mucho que lo fuerces tarde o temprano ocurre el desastre y eres absorbido hasta que tú desapareces, dejando de hacer y de ser quien realmente te hace feliz, que es tu verdadero Yo.

Esta es la única vida que vas a vivir con este cuerpo y lo que hay en él, siéntete lo suficientemente valiente como para no renunciar a nada.

Yo he tenido suerte, por así decirlo, a pesar de haberme perdido no llegué a desaparecer, fui valiente y rompí con todo aquello que me consumía, ha sido horriblemente doloroso, en mi caso renunciar al amor, pero es que ahí estaba mi respuesta, por no renunciar a lo que yo siento que es el verdadero amor, decidí no conformarme con lo que tenía y aunque el tiempo transcurrido ha parecido a veces que me hundía más aun en la oscuridad, resulta que es este mismo tiempo el que me ha demostrado que no estaba equivocada.

Es un tópico, pero os prometo que es verdad, si no eres feliz, cambia, nadie dice que sea fácil, ni mucho menos, lo realmente fácil es conformarse, dejarse llevar, recorrer la vida siempre dentro de tu zona de confort, pero cuando te lanzas al vacío, tras esos momentos de puro pánico en el que no sabes dónde vas a caer, eres capaz de ver, oler, sentir… y al mirar lo que te estabas perdiendo por así decirlo y es imposible que no se te escape un ¡waw!

Sé que escrito todo es muy sencillo, pero no os confundáis, para nada, lo sencillo es lo contrario, no vivir es lo fácil, vivir, VIVIR de verdad, con mayúsculas, eso es lo jodidamente difícil y el no puedo, es que no tengo, es que, es que, te estás oyendo? Sólo son excusas, el que quiere y le echa valor es el que vive.

Culpar de la situación es muy fácil, culpar a otros es muy fácil, resignarse es muy fácil, escucha atentamente todo lo fácil, está dentro de esa zona en la que te consumirás conformado con lo estipulado que debe ser la vida.

Lo difícil es lo que te hará vivir.

No lo niego, yo he sido muy cobarde, durante quizás demasiado tiempo, estaba conformada con una relación que sabía que no podía ser, por así decirlo, cuando se acumulan siempre los mismos problemas que te hacen sufrir y que sabes que no se van a solucionar jamás. Cuando dejas de ser tú misma, cuando pierdes la ilusión, cuando te abandonas.

También quería un cambio en mi vida, necesitaba madurar y evolucionar, dejar de vivir donde siempre y como siempre había vivido.

Así que cuando ya estaba completamente hundida en ese círculo oscuro, donde era incapaz de alcanzar a ver el reflejo de quien pensaba que era, corté con todo, levanté un pié y después el otro decidida a no mirar atrás y así salté al vacío de lo nuevo, dejando lo confortable, lo que pensaba que era seguro, y aquí estoy, donde todo es nuevo para mí cada día.

Y ahora, independizada y soltera, he vuelto a mirarme en el espejo y al igual que supe que estaba perdida, ahora sé que la imagen que me devuelve es el principio de quien realmente quiero llegar a ser.

Gracias a todos aquellos que me habéis apoyado y acompañado durante este proceso en el que habéis alimentado mi valor para que se mantuviese firme y fuerte. Os quiero.

Y sobre todo a… Tú.

Bss de color Violeta...

(Fotografía by Erin Case)