sábado, 17 de enero de 2015

Bye bye 2014


2015, walaaa… da un poco de vértigo de lo rápido que nos ha dejado 2014, se ha marchado a toda prisa y me he tenido que sentar para analizarlo más tranquilamente, incluso escribirlo, porque las cosas las expreso mejor así, escribiéndolas que en mi cabeza, ahí hay demasiado tráfico y a veces no me escucho bien.
           
Han sido doce meses con sus días buenos, algunos mágicos y otros más apagados, incluso oscuros.
Cuantas cosas pueden pasar en un año y a veces ni nos damos cuenta. Quiero pararme a pensar en lo que he aprendido en todos estos días de mi vida.
Ha sido muy  importante aprender que hay cosas que no tienen explicación racional y que no hay porqué buscárselas, personas, comportamientos, sentimientos, formas de pensar y actuar que antes me quitaban el sueño y que ahora he aprendido a dejarlas en “No lo entiendo, pero no hace falta”, porque seguiré sorprendiéndome toda mi vida para bien y para mal.
Que por la vida de cada uno pasan una cantidad enorme de personas, algunas que piensas que jamás las separaran de tu lado, resulta que se marchan si a penas despeinarse, y otras, que quizás no imaginabas, están ahí y quieren quedarse.
La cuestión está en aceptar el cambio, siempre después de haber luchado por ello, y así podrás dormir un poco mejor. 

Me he dado cuenta que la Amistad como la Amor, cuando no es correspondido, llega un momento en que simplemente se enfría y queda en un mero recuerdo de lo que nunca fue. Por eso no quiero entregarle toda mi amistad, en definitiva amar, a quien no me ame, es triste pero es así, para que desplegar tus alas a quien no quiere volar contigo.
Que a veces es mejor dejar que las cosas suenen a derrota, porque al menos despegaste los pies del suelo. Los imposible no existe, solo depende de cómo enfoques el problema, y más importante aún, la solución.
Nunca hay que tomarse las cosas muy a pecho y que hay que saber distanciarse cuando el momento lo requiere. Aprender a mantener la cabeza fría para saber lo que realmente quiero.
He aprendido a no darle la misma importancia a todo, es genial haber aprendido en este 2014 que ya se fue, que no puedo darle a todo tanta energía, que no se puede vivir todo con la misma intensidad, porque hay cosas que requieren de toda tu energía y hay momentos que pueden pasar sin que se te corra el rímel.

Además, este año ha sido realmente especial para mí, porque me he demostrado que los sueños sí que se hacen realidad, si tienes paciencia y de verdad te escuchas, prestas atención a lo que de verdad quieres a quien de verdad sabes que quieres, y ahora puedo decir que es entre sus brazos cada noche y cada mañana donde quiero estar y que ahora mismo al escribir esto y pensar en él no puedo disimular esta sonrisa. 
Me quedo con un año de despertares, de mucho amor de los de siempre y para siempre y dejo atrás malos hábitos, dejando de intentar agradar a quien no le agrado, que aunque yo quiera mucho no quiero estar con quien no me corresponda y dejo este 2015 para todo lo bueno y nuevo que quiera venir… y sobretodo, a seguir luchando por muchos más sueños a cumplir!!!

Bss de color Violeta... ^^