sábado, 7 de marzo de 2015

La Esclavitud de lo Irreal

Una vez más estoy realmente indignada con una ofensiva campaña publicitaria y a sabiendas de que mis palabras no servirán para absolutamente nada, me quejo porque al menos así me desahogo y os hago partícipes de mi desasosiego ante esta estúpida sociedad.
Por toda la ciudad he estado observando las fotografías de “Moda” de la nueva colección de MANGO,  sí, digo la marca aunque le haga publicidad gratuita, porque quiero que quede bien claro de lo que estoy hablando. Todos y sobretodo todas conocemos de sobra cuáles son los cánones de belleza literalmente “impuestos” por cuatro… no sé ni cómo llamarlos, que han estado torturándonos a lo largo de nuestra existencia.
Pero vamos a ver, ¿qué es lo que está pasando aquí?
Por supuesto que entiendo que es muchísimo más fácil “vestir” un cuerpo delgado, anguloso y lleno de líneas rectas, donde todo lo que le cuelgues caerá sin dificultad, pero ¿dónde está ahí la realidad? Para empezar no hay dos puñeteras mujeres iguales, voy a centrarme en este género, ya que soy mujer, además de que las fotos en cuestión son de moda femenina, aunque tristemente este Mundo asfixie por igual a ambos sexos.
No soy una gorda indignada más, porque no sea capaz de cuidarme y culpe a la sociedad de mi falta de autoestima, ni a mi genética, ni a nadie por no tener fuerza de voluntad o ser psicológicamente más débil, ni ninguna de esas mierdas destructivas que los defensores de esa delgadez extrema te lanzan a la cara para contrarrestar su falta de veracidad.
De hecho me dedico al Mundo del deporte, tengo una dieta equilibrada y soy una mujer de 32 años sana y normal, de a pié, y con esto me refiero a que tengo partes de mi cuerpo que la naturaleza colocó ahí por algo, como a la mayoría de las mujeres, para diferenciarnos de los hombres y de los palos de escoba, por ejemplo.
En dicha campaña, se muestran varias “Modelos” de una delgadez extrema, unos cuerpos raquíticos, encabezados por unas angelicales caras de niña que empiezan a rozar la adolescencia, donde no hay nada de lo que debería haber, ausencia total de cualquier rastro de curva, nada de culo, ni caderas y mucho, pero mucho menos tetas. Pero por favor, qué se nos muestra ahí, para eso, y con esto no pretendo ofender a nadie que sea de complexión delgada, ni mucho menos, lo que deseo expresar es lo perjudicial que puede llegar a ser este tipo de publicidad, por Dios, estamos cansadas de ver noticias de discriminación por el peso, niñas, adolescentes y mujeres de todas las edades con sus vidas destrozadas por problemas alimenticios, debido a este tipo de publicidad entre muchísimas otras aversiones, que nos obligan a creer ciegamente que si no eres delgada tu vida ya es un fracaso.
Es fundamental estar sano, no gordo, ni delgado, sano, independientemente de tu altura o tu peso, cuidarse para estar bien, a gusto con uno mismo y dentro de lo racional.
Y por si fuera poco ofensivo, ver esqueletos enfundados en jeans de una talla pediátrica, para que te sientas aun peor sacan otra línea de ropa, distinta, con otro nombre, literalmente para tallas “grandes”, ojalá sea capaz de expresar una mínima parte de la indignación y la repulsión ante esto…
Eso es una jodida discriminación y encima bajo el titulito de “moda para mujeres de verdad” pero venga ya, ¿en serio? Lo que demuestra hasta dónde puede llegar la estupidez de esta gente, que ellos/as mismos consideran que su línea principal de ropa, su maravillosa nueva colección es sólo para unas pocas “privilegiadas” que o han nacido con esa genética y sus cuerpos son estilizados y de complexión delgada, o las que pasan una vida de sufrimiento para alcanzar ese estado, sino, por el contrario serás de las desterradas a la Colección “Violeta”, que así se llama y que te presenta una conocida señora, que para mi parecer es mucho más natural y hermosa que cualquiera de las demás modelos de la línea de ropa principal.
En fin, esto es una pérdida de tiempo, ya que una sola mujer no va a cambiar toda una industria de moda, pero a muy pesar mío, ya que la ropa de esta tienda me gusta bastante, no pienso comprar ni un alfiler en repulsa de semejante publicidad, lo siento, pero no quiero formar parte de este circo.
Viva lo natural y lo diferente, vivan las mujeres que se cuidan y que se quieren, pero que no pretenden ser lo que naturalmente no pueden ser. Dejad los imposibles, come sano, haz ejercicio y sobretodo enriquece tu mente y tu corazón que esos dos cuanto más gordos mejor.
Aquí os dejo algunos ejemplos, para que “juzguéis” vosotros mismos, toda opinión al respecto es perfectamente válida.

Nueva Colección MANGO 


Nueva Colección VIOLETA by Mango

 Bss de color Violeta…

miércoles, 4 de marzo de 2015

Madame Butterfly

Necesitaba relajarme, pero no ese tipo de relax en el que necesitas dormirte y descansar, nada que ver, lo que en realidad necesitaba era desconectar pero de forma activa, ya que estaba completamente despierta.

Conecté el CD y subí el volumen de ese tipo de Música que me transporta, que me trae recuerdos y que me hace soñar, es tan antigua y maravillosamente clásica, que es imposible que no te invada. Soy consciente de que no a todo el mundo puede gustarle la ópera, pero a mi me fascina.
Mi madre me enseñó la magia de Pavarotti con un Disco que ponía en casa cuando yo tan sólo era una niña, Nessum Dorma o Una Furtiva Lágrima hacen que me derrita sólo con unos acordes.

Así que con las primeras notas de Un bel di vedremo de Madama Butterfly interpretado por Mirella Freni, me dirigí a la cocina a hacer algo que también me apasiona, a cocinar.

Abrí el frigorífico y me puse a sacar todas las verduras que había comprado hace poco en esa frutería de la esquina que tanto me gusta. Los colores verdes, naranjas, blancos y como huelen a naturaleza, si cierras los ojos, algunas te invaden con aromas a tierra mojada, a campo y otras son exóticas y picantes.

Las pelé, troceé y bien lavadas y frescas, las vertí en una gran hoya con un par de cucharadas de aceite de oliva, un poco de sal, un dedito de agua y las dejé cocer a fuego lento, después cuando ya estaban blanditas, lo pasé todo y me quedó una crema naranja, suave, de textura sedosa, mmm… realmente exquisita, que se deshacía en la boca y que olía a gloria.

Lo mejor de todo, que entre música y cocina, conseguí mi propósito de desconectar del estrés de la vida moderna e irme a mi Planeta un rato, ese que tantas veces echo de menos y en el que es bueno estar de vez en cuando, porque te lleve donde te lleve la vida, siempre nos gusta de vez en cuando, volver a casa.

Así suena a veces mi cabeza, espero que os guste…
Bss de color Violeta…